domingo, 18 de febrero de 2007

Listo nuevo portal: Alcance Libre.

Alcance Libre es el primero de los nuevos proyectos que ve la luz fuera del tintero. Parte justo del punto donde mi anterior portal dejó de ser un portal de comunidad. Este nuevo proyecto ha sido diseñado desde su nacimiento para permanecer siempre como portal de comunidad y que jamás sea absorbido por empresa alguna.

AL Desktop 1.0 sufrirá un retraso de un día adicional, debido a que estoy realizando cambios en el arte y correcciones en otros paquetes. Sin embargo, deberé estar anunciando los nuevos espejos para el martes 20 de Febrero, por cierto, día de mi cumpleaños (y, por mera coincidencia, también el del difunto Kurt Cobain de Nirvana).

http://www.alcancelibre.org/

sábado, 17 de febrero de 2007

Lunes 19 de Febrero, lanzamiento de AL Desktop 1.0

LPT Desktop ha muerto ¡Larga vida a AL Desktop! Este próximo Lunes será el lanzamiento de AL Desktop 1.0, la continuación y mejoramiento de lo que fue LPT Desktop. Incluye nuevos módulos de núcleo para soporte para Alsa 1.0.13, tarjetas de TV (circuito integrado BTTV), SHFS, NTFS, cámaras Logitech (spca5xx), tarjetas de red rt2x00, Ndiswrapper y la acostumbrada colección de más de 2100 paquetes de bibliotecas, herramientas, aplicaciones y juegos.

viernes, 16 de febrero de 2007

Proyectos para 2007

Muchos se preguntan acerca de que planes y proyectos tengo para este 2007. Obviamente estoy realizando uno actualmente con FIGUEMEN, S.A. de C.V., empresa en la que laboro actualmente, y donde se está por concluir la migración, en tiempo record (un mes), de una aplicación en producción desde Windows hacia Linux. Lamentablemente es imposible detallar al respecto por cuestiones éticas y de confidencialidad, pero estaré documentando en la edición de Marzo de mi libro algunos de los procedimientos, que seguramente serán de gran ayuda para quienes emprendan misiones similares.

Hay otros tres proyectos independientes, muy GRANDES, los cuales están en tintero, y empezarán a tomar forma a través de reuniones durante los siguientes 3 días. Ambos proyectos harán ruido, y ambos van por todas las canicas, es decir, tienen metas sumamente ambiciosas, y que contrastan con cualquier otra cosa que haya hecho anteriormente desde que incursioné en el mundo del software libre. De momento, debo mantener secreto el tema, trama y planes detallados, tal es así que los involucrados están firmando acuerdos de confidencialidad. Así que, paciencia...

Sugiero estén pendientes. Uno de estos proyectos, inicia este mismo mes.

jueves, 15 de febrero de 2007

Algo nuevo, nuevo otra vez más.

La luz que emana desde tu habitación
se admira tan clara desde del callejón,
mientras afuera aguardo a que te asomes
mi corazón está entre sensaciones

Un inagotable sentimiento de pasión
entre tantos objetivos que he definido
El aroma familiar del ámbito conocido,
y todo tan absoluto por mera definición.

Tu mirada y tu voz tranquilizadores
están poniendo un nuevo mundo al revés,
sin ser ni distorsionado ni enderezado,
solo la calma infiltrada en mis tejidos.

Tantos conceptos abstractos me motivan,
intangibles al compás que satura mis sentidos
mientras mi estigma sana y mis miedos se van
al tiempo que me siento feliz y calmado.

Algo nuevo, nuevo otra vez más...

miércoles, 14 de febrero de 2007

Un soneto, mi ruta y mi destino.

Navegar por los mares en galeón
con excelentes cartas de navegación,
se en que puertos lejanos atracaré
y cuales arrecifes me encontraré

Y si entre montañas me localizo
mi nave se tornará en un camino,
Mi meta es clara y también mi destino

Soy libre y nada extraño me detiene,
son tantas cosas nuevas que me suceden...
Si aquel lugar quiero llegar
la vereda deberé caminar

Si notas que tardo, fue por un respiro
porque se tengo una importante misión
y aquella cita tanto anhelada contigo.

martes, 13 de febrero de 2007

Conformación.

Me encuentro de regreso en mis raíces,
reviso mis trabajos pasados,
entre risas y otros cursis versos
(sueños entonces de adolescente),
desde existenciales a lo absurdo,
ligerezas tan sentimentales
construyendo un carácter (mi mundo).


¿Alguien sugiere alguna Impresora de matriz de puntos para validación?


Casi termino un proyecto con el que llevo tres semanas. Solo me resta conseguir/configurar alguna impresora para validación en Linux. De momento solo dispongo de una Epson TM U375t (ver foto), misma que funciona bien imprimiendo desde el rollo de papel, aunque realmente necesito que lo haga desde la charola para validación. Cups no cuenta con un controlador específico para esta impresora, por lo que se utiliza en controlador para impresoras Epson de 9 agujas (9-Pin), mismo que no tiene opciones para definir la bandeja a utilizar.

Tengo dos alternativas:

a) Quebrarme la cabeza encontrando una forma de indicarle a la impresora que use la bandeja de validación.
b) Otra impresora que tenga su propio controlador y que permita escoger la bandeja. Se aceptan sugerencias.

Una alternativa que veo viable es la Epson TM-U295. ¿Alguien ha utilizado esta impresora? Se supone debe funcionar con el controlador genérico Epson para impresoras de matriz de Puntos de 9 agujas.

sábado, 10 de febrero de 2007

Crónica de una noche.

Un viernes como todos los recientes en mi nueva etapa, sonó el despertador de mi teléfono celular a las 5:25 AM. No hacía frío, así que me levanté de la cama 5 minutos después antes de que sonara de nuevo la alarma. Los recientes días había logrado cosas muy interesantes y gratificantes, en el aspecto personal, debido a los avances en el proyecto que llevo a cabo en mi trabajo. Por tanto ese viernes me estaba levantando de la cama con mucho optimismo y una sensación de tranquilidad a la que no me he acostumbrado del todo.

Llegué a mi trabajo y entre hacer lo que más me agrada, que es pasar todo el día frente a una computadora haciendo investigación y realizando experimentación, y conversar a ratos con mi mejor amiga, también la persona más importante en mi vida, el día concluyó con muchos avances.

Había acordado verme para cenar, cita que, tras una enriquecedora conversación y agradable compañía, concluyó temprano, puesto que el cansancio ocasionado por la carga de trabajo y la responsabilidad de presentarme a trabajar al día siguiente, fueron el motivo por el cual ambos llegamos temprano esa noche de viernesa nuestros respectivos domicilios.

Llegué a mi casa alrededor de las 9:00 PM, y mi teléfono celular, cuya batería ya resiente de detrimento en su capacidad de almacenamiento de energía, pitaba cada cierto tiempo para recordarme que requería recargarse, así que le dejé conectado al tomacorreintes. La única persona que me interesaba contestar llamadas probablemente ya estaba descansando en su casa.

Es extraño que tras 5 años de no fumar, y volver a retomar el vicio el año pasado, mi necesidad de tener un objeto humeante en mi boca y un distorsionado sentido de previsión me hayan impulsado a salir a comprar una cajetilla de cigarros, previniendo no quedarme sin vicio al día siguiente, a pesar de que aún tenía la mitad de una.

Me puse una vieja chamarra de piel, algo desgastada, y salí a pie de mi casa. Mi automóvil lleva casi una semana en el taller debido a una descompostura en la caja de la transmisión, por lo cual me he visto en la necesidad de caminar para ira a cualquier parte en la cercanía. Siempre he disfrutado caminar, me proporciona la oportunidad de distraerme un poco de mis rutinas diarias y de pensar en otros menesteres de mi vida.

Salí por la puerta de peatones de mi colonia y me dirigí hacia Galerías Coapa, específicamente hacia el Sanborns, cuando recordé que la marca de cigarros que se me antojaron no estaba a la venta en dicho establecimiento, así que al llegar a la escalera me di media vuelta y me encaminé hacia una tienda Oxxo en Calzada de la Brujas.

La noche era fresca, no fría, y algunas gotas de lluvia y una ligera brisa caían sobre mi rostro y cabello. Encendí un cigarro mientras caminaba y al llegar a la esquina de calzada de las brujas, noté que a una persona, unos pasos atrás de mi, usando unas gafas oscuras en plena noche. «¡Vaya ocurrencia! ¿Quien usa gafas oscuras de noche?» Pensé. No dí mayor importancia y doble la esquina. Algunos metros adelante, un automóvil oscuro y sin luces se acercaba como a punto de estacionarse. Se detuvo de súbito justo a mi, se abrió una de las puertas traseras, donde había una persona sentada en el asiento correspondiente, en ese momento solo sentí a alguien empujándome por detrás hacia el interior del vehículo. en menos de dos segundos fui colocado contra el piso del mismo y me fue puesta una capucha en la cabeza. La persona que ya estaba en el interior del vehículo me la había puesto y me había inmovilizado sujetando mis brazos a mi espalda y aprovechando las limitaciones estructurales de la base del asiento y el respaldo del asiento delantero del conductor.

«¡Quieto, tranquilo y no te pasa nada! ¡Flojito y cooperando!», me repetía alguien mientras el automóvil circulaba a velocidad moderada. El sujeto que me empujó al interior del vehículo, y que me mantenía inmovilizado por las piernas, con algunas dificultades extrajo mi cartera del bolsillo de mi pantalón. Había silencio. Por mi mente solo pasaba una frase «¿Voy a morir hoy?», mi respiración se tornó nerviosa y me costaba trabajo aspirar aire a través de la tela de franela de la capucha. Uno de los sujetos me preguntó e insistió por el número de teléfono de mi domicilio y quien vivía conmigo. Por miedo proporcioné el número y mencioné que vivía solo. Sabiendo que mi madre estaba en casa de mi hermana y mi hermano de viaje, sabía que nadie contestaría el teléfono, fue la razón por la cual accedí sin protestar. Lo que pasaba por mi mente en ese momento era el impacto que podría tener en mi madre el enterarse que había sido secuestrado y lo desafortunado que sería para nuestra familia si acaso se comunicaban con la misma y pedían alguna cantidad de dinero que no teníamos.

El vehículo se detuvo unos instantes, mientras alguien bajó del vehículo (imagino el acompañante del conductor), y solo escuché algo que me dio a entender que haría una llamada desde un teléfono público. El vehículo reanudó su marcha realizando lo que supongo fue un recorrido por alguna colonia en las inmediaciones de calzada de Tlalpan. Unos minutos después, se volvió a detener. Regresó el sujeto que había salido a realizar la llamada telefónica y comentó disgustado «¡Nadie contesta, chingada madre! ¡Este cabrón si vive solo!». Los sujetos conversaban en voz baja entre ellos, yo realmente no podía poner atención, pues estaba aterrado y solo pensando en si saldría vivo de este infortunio.

Nuevamente, supongo el sujeto que iba en el asiento de copiloto, me exigió le diera el NIP de mi tarjetas bajo amenaza de que si no eran los correcto me iban a matar al tiempo que me ponían lo que supongo era un arma contra mi cabeza cubierta. El vehículo se detuvo de nuevo y volvió a descender uno de los sujetos. El automóvil reanudó su marcha, creo que dando la vuelta a la manzana. Unos minutos después, se volvió a detener para permitir el ascenso del mismo sujeto. «¡Solo tenía mil pinches pesos! ¡Este güey es otro pinche jodido!». Discutieron entre ellos respecto a que mil pesos «eran una madre» y que habían esperado obtener al menos cinco mil por la operación.

Me trajeron dando vueltas por no se que calles de la zona sur de la ciudad. Alrededor de las 12 AM detuvieron nuevamente el vehículo. Descendió el sujeto que inmovilizaba mis piernas al tiempo que el que inmovilizaba mi torso me levantaba mientras me encañonaba con lo que supongo era un arma. Me bajaron del automóvil y me guiaron hacia una pared sobre la acera. «Te vamos a dejar ir. Te voy a quitar la capucha. No vayas a voltear o te vamos a matar. Aquí a nadie le va a importar si se oyen los plomazos.»

Con mucha ansiedad me coloqué hacia la pared, me retiraron la capucha, al tiempo que uno de los sujetos me introducía un billete (que luego vi era de 100 pesos) en el bolsillo trasero de mi pantalón y mi cartera y tarjetas en la bolsa de la chamarra. «¡Para que veas que no somos tan ojetes, te vamos a dejar para tu taxi!». Me quedé quieto mientras una helada sensación recorría mi cuerpo. Pequeñas gotas de sudor salían de a través de cada centímetro cuadrado de mi piel y mi vejiga urinaria estaba plétora dándome unas tremendas ganas de orinar. Tres o cuatro minutos después, volteé hacia la calle. Me habían dejado en Cumbres de Maltrata, casi esquina con una calle secundaria. Por mi mente pasó el pensamiento «¡Salí vivo y solo me quitaron mil pesos! Tuve suerte.»

Me tranquilicé mientras iba caminando hacia calzada de Tlalpan. La experiencia me hizo desorientarme un poco y doblé equivocadamente un par de veces. Cuando finalmente logré llegar a calzada de Tlalpan, simplemente me dirigí hacia un parabús frente al Walmart junto a la estación Nativitas del metro, e hice parada a un taxi ecológico. «Cuanto le cobran regularmente después de las doce hasta Galerías Coapa», me dijo el chofer. Algo de miedo circulo por mi cuerpo cuando noté que no tenía taxímetro. «Setenta pesos, recuerdo de la última vez que estuve por esta zona». El taxista me indicó que era muy poco. Posteriormente me dijo que serían 80 pesos. Me tranquilizó el hecho de que el viaje ocurrió sin novedad. No comenté cosa alguna respecto a la experiencia que había atravesado hacía solo unos minutos. Me dejó en mi casa. Tenía mis llaves y mi cartera con sus tarjetas. Me fui directo al baño a orinar y luego darme una ducha rápida para lavar el sudor y adrenalina sobre mi piel.

No había persona alguna en mi casa. Estaba solo. No se si en shock, porque entre lágrimas y risas solo repetía a mi mismo: «¡Estoy vivo y solo perdí mil pesos!». Envié algunos mensajes de texto a mi mejor amiga para comentar lo sucedido, a sabiendas de que probablemente los leería hasta despertar por la mañana.

Hasta el momento de redactar esto, aún estaba asustado y con una necesidad muy fuerte de compañía. Hoy he llegado temprano a mi trabajo. Aún un poco tenso por la experiencia, pero tranquilo y sereno. Con una necesidad incontenible de relatar lo sucedido y comentar la moraleja que tal vez sirva a quien tontamente se arriesgue a salir de noche en la ciudad de México, solo, de noche, a pie, por una calle oscura, y solo para ir comprar unos pinches cigarros que en realidad no necesitaba. Miro en mi mente la experiencia y la siento como si hubiera sido de otra persona. Siento como si hubiera vuelto a nacer.

viernes, 9 de febrero de 2007

Mi cuenta de PayPal.

Todo lo aportado irá destinado al financiamiento y mantenimiento del libro electrónico (y reparaciones de mi automóvil).






jueves, 8 de febrero de 2007

Bitácora personal de Eric Partida.

Can mucho gusto participo la noticia de la nueva bitácora personal de uno de mis mejores amigos y alumnos: Eric Partida. http://eric-partida-jobayks.blogspot.com/. Próximamente arrancaremos un proyecto que tengo en tintero desde hace varios años. ¿Detalles? Información confidencial hasta unos días del lanzamiento.