En Japón, un robot recorre las oficinas para echar a los adictos al trabajo.
El robot sabe tomar solo un ascensor para explorar planta por planta y también sabe detectar la presencia de personas en las oficinas a horas tardías y hasta preguntarles su identidad. Los empleados deben mostrar su identificación al robot, que es pasada por un lector que registra los datos del empleado. El robot de Alsok está en alquiler por 390,000 yenes (2,300 €) por mes.
Fuente: Comunidad Tecnológica
